
ELENA PONIATOWSKA
La Noche de Tlatelolco es una novela que cuenta el cuento de la Revolución Estudiantil en México en 1968. Este movimiento de estudiantes mexicanos empezó oficialmente el 24 de julio, 1968 cuando los granaderos (la policía del disturbio) pararon una lucha entre algunas estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN o Poli) y Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dos universidades en la Ciudad de México. Después, cuando los estudiantes se trataron protestar, los granaderos respondieron matando muchos. Para responder, estudiantes establecieron barricadas para defender sus escuelas y tomaron posesión de los autobuses. Había huelgas estudiantiles y tomas de posesión de las escuelas por todo la ciudad. Las universidades de UNAM y Poli apoyaban los estudiantes secundarios. También, los estudiantes formaron el Consejo Nacional de Huelga (CNH) para organizar y unir todos. En los siguientes meses, había muchas demostraciones en las calles de la Ciudad de México.
Los líderes estudiantiles se desarrollaron un pliego petitorio que consiste en seis puntos:
(1) “Libertad de todos los presos políticos.
(2) Derogación del artículo 145 de Código Penal Federal.
(3) Desaparición del cuerpo de granaderos.
(4) Destitución de los jefes policíacos Luis Cueto, Raúl Mendiolea y A. Frías.
(5) Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos desde el inicio del conflicto.
(6) Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos sangrientos.” (Poniatowska 59)
Dentro de algunas semanas, el gobierno tenía que usar el ejército para recibir otra vez las escuelas. Había muchos conflictos entre el gobierno y los estudiantes en que había muchos arrestos y heridas.
La huelga estudiantil seguía para otros partes del país y muchas otras universidades y, muy pronto, tenía el apoyo de los profesores también. En agosto y septiembre, los marzos habían crecido hasta 300,000 a 600,000 personas.
Pero, pronto, la reacción del gobierno llegó a ser más fuerte y violenta. Los granaderos usaban la fuerza contra los estudiantes con más frecuencia. También, el ejército tomó de posesión la Ciudad Universitario por dos semanas. Había más y más arrestos sin razón. A pesar de estas acciones extremos por el gobierno, los revolucionarios no perdían su vigor.
Lo que pasó el 2 de octubre 1968 era una de las tragedias peores en toda la historia de México. A las seis de la noche, casi 10,000 estudiantes se reunieron en La Plaza de Tres Culturas. Estaban en el complejo de Tlatelolco, un enorme proyecto de vivienda donde vivían muchas familias pobres y muchos trabajadores.
Por toda la noche, muchos jeeps, tanques, soldados y mucha policía habían rodeado la Plaza. A las seis y cuarto de la noche, estallos verdes salieron en el cielo. Inmediatamente, helicópteros combativos empezaron disparando a los protestados. La policía clandestina de los Olímpicos arrestó muchos de los oradores de la CNH. Otra policía clandestina disparaba a los estudiantes de cada dirección. Después, los tanques empezaron disparar a los edificios. Había fuegos y algunas residentes se escondían en los edificios por mucha de la noche.
Nadie sabe cuantas personas murieron en esta masacre. Algunas fuentes reportan que este número fue más de trescientos, pero el gobierno reconocía solamente treinta y dos. Había especulaciones que el gobierno quemó muchos de los cadáveres y se deshicieron de algunos en el mar. También, había casi 1,500 arrestos. Muchos de los arrestados tenían que desnudarse por la fuerza y eran atormentados por la policía.
Después de esta masacre terrible, el gobierno se trataba cubrir lo que pasa. Oficiales del gobierno se trata echar la culpa a “francotiradores estudiantiles.” Esas acciones tuvieron éxito en parar el movimiento estudiantil. Aunque nunca había una investigación del incidente, Elena Poniatowska se trata averiguar y expresar lo que pasa.
La Noche de Tlatelolco es una colección de entrevistas, anuncios, propaganda y otras perspectivas de la Revolución Estudiantil en México en 1968.
El libro para la gente que vivió el movimiento de cerca, es un homenaje y para los jóvenes como yo que no lo vivimos, nos crea una toma de conciencia y también una impotencia por lo sucedido. Al terminar de leer me pregunte como es posible que todo eso ocurriera solo de imaginarlo es impactante. Es importante saber por lo que lucharon los jóvenes de aquella época teniendo como estandarte LA JUVENTUD. El movimiento del ‘68 tiene como consigna no caer en el olvido.